La Administración Trump se ha puesto del lado de OpenAI en su disputa por derechos de autor con The New York Times, según informó primero Wired. El Gobierno sostiene que determinar si entrenar modelos de IA con obras protegidas puede considerarse un uso legítimo es clave para que la industria estadounidense de la IA mantenga su liderazgo mundial. Sus argumentos también se aplican a otros casos relacionados que involucran a editoriales y autores.
The New York Times demandó a OpenAI y Microsoft en 2023, alegando que ambas empresas entrenaron herramientas de IA con sus artículos sin autorización. El martes, los abogados del Gobierno comunicaron al tribunal que Estados Unidos tiene un gran interés en la cuestión del uso legítimo. También afirmaron que la interpretación del Times no es compatible con la legislación vigente sobre derechos de autor y advirtieron de que una victoria del periódico podría tener consecuencias desastrosas.
El escrito describe el entrenamiento de grandes modelos de lenguaje (LLM) con obras protegidas como algo extraordinariamente transformador, ya que los sistemas modifican de forma sustancial los datos que reciben. También señala que los LLM de OpenAI no compiten de manera significativa con los artículos del Times, dos aspectos que los tribunales consideran junto con otros factores al evaluar si existe un uso legítimo.
El Gobierno afirmó que sus argumentos se aplican a todas las partes del caso y a otros procesos relacionados que involucran a editoriales y autores. Evan Brown, abogado especializado en propiedad intelectual de Neal & McDevitt, explicó que el juez Sidney H. Stein no está obligado a seguir el escrito, aunque los magistrados que supervisan casos similares casi con toda seguridad lo tendrán en cuenta seriamente, dado que procede del Departamento de Justicia.
Graham James, portavoz de The New York Times, afirmó que las empresas de IA deberían pagar de forma justa por el contenido que hace posibles sus productos. Mary Rasenberger, directora ejecutiva del Authors Guild, calificó el escrito de defectuoso y dijo que demuestra un profundo desconocimiento del uso legítimo y de la legislación sobre derechos de autor.
Hasta ahora, las dos decisiones más importantes sobre derechos de autor relacionados con la IA han producido resultados distintos. Meta ganó técnicamente el caso Kadrey v. Meta el año pasado, después de que los demandantes no presentaran pruebas suficientes de que el entrenamiento les hubiera causado perjuicios. Aun así, el juez señaló que entrenar modelos con materiales protegidos sin autorización podría ser ilegal en otras circunstancias.
Anthropic perdió su caso y deberá pagar a los autores 1.500 millones de dólares en daños y perjuicios, la mayor indemnización por derechos de autor de la historia de Estados Unidos. Un juez determinó que el entrenamiento en sí constituía un uso legítimo, pero que Anthropic había pirateado los libros. A finales de la semana pasada, Sony y Warner Music demandaron a Anthropic, después de otra demanda presentada por grandes compañías musicales como Universal Music Group. En ambos casos, las empresas sostienen que se robó material protegido para entrenar Claude, y Anthropic está preparando una defensa basada en el uso legítimo.
