Alex Karp, CEO de Palantir, salió la semana pasada en CNBC a advertir que las empresas están desperdiciando dinero en tokens de OpenAI y Anthropic mientras arriesgan su propiedad intelectual. La perorata encendió el debate sobre el retorno de inversión de la IA empresarial, pero el reportaje de Fortune sostiene que su crítica es interesada, inexacta en puntos clave y revela más sobre los miedos competitivos de su propia compañía que sobre el verdadero estado de adopción de la IA.
- Lo que dijo Karp
- La realidad del ROI
- ¿Están los laboratorios de IA robando propiedad intelectual?
- Por qué Karp tiene razones para preocuparse
- Lo que esto significa para la industria
- Preguntas frecuentes
Lo que dijo Karp
Durante una aparición programada en CNBC para hablar de una nueva alianza Palantir-Nvidia para infraestructura soberana de IA, Karp cambió bruscamente de tema. "Algo ha ido completamente mal", dijo. "La visión básica entre las empresas de este país es 'voy a relajarme y perder el tiempo con tokens, no voy a obtener ningún valor, y me van a robar mi propiedad intelectual'". Insistió en que "no estaba tirando mala onda" antes de descargar contra OpenAI y Anthropic.
Karp también cuestionó el modelo de precios basado en tokens que usan los laboratorios de IA de frontera. "¿Por qué cobran por tokens, si es tan valioso?", preguntó, sugiriendo que los proveedores deberían cobrar un porcentaje del valor entregado — exactamente el modelo que Palantir mismo utiliza para su Plataforma de Inteligencia Artificial (AIP). El mensaje resonó con algunos líderes empresariales ya frustrados por el aumento de costos de la IA, pero también promovió convenientemente el enfoque de Palantir.
La realidad del ROI
¿Están las empresas realmente desperdiciando dinero en tokens de IA? La verdad es más matizada. Muchas grandes compañías están ciertamente preocupadas por el retorno de inversión, particularmente cuando usan modelos avanzados para casos de uso agentivos que consumen grandes cantidades de tokens. Pero esa preocupación contradice la afirmación de Karp de que simplemente se están "relajando".

Según un estudio de PwC citado en el reportaje de Fortune, algunas empresas están reportando un valor significativo — especialmente en desarrollo de software y servicio al cliente. El problema real, sugiere el informe, es que muchas compañías no han priorizado los casos de uso más estratégicamente importantes ni rediseñado los flujos de trabajo para capturar plenamente los beneficios de la IA. Eso no es un fracaso de la tecnología sino de la implementación.
Además, el ataque de Karp a los precios por token ignora cómo ha funcionado siempre el software de propósito general. Microsoft no cobra un porcentaje del negocio que ganes con una presentación impresionante de PowerPoint; cobra una tarifa fija por Office. Las empresas eléctricas cobran por kilovatio-hora, no según el valor de lo que alimentas. Un modelo de precios basado en el valor para los modelos de IA de frontera sería sin precedentes y probablemente inviable para la mayoría de las empresas.
¿Están los laboratorios de IA robando propiedad intelectual?
La afirmación más alarmante de Karp — que las empresas corren el riesgo de entregar su propiedad intelectual a los proveedores de IA — carece de evidencia sólida, según el reportaje de Fortune. Tanto OpenAI como Anthropic tienen políticas que indican que no acceden directamente a los prompts, resultados o datos de los clientes empresariales para entrenar modelos a menos que los clientes opten explícitamente. Para los clientes que acceden a modelos a través de servicios seguros en la nube como Microsoft Azure, Amazon Bedrock o Google Vertex — la vía estándar para grandes empresas — ni siquiera se recopilan datos de uso anonimizados.
Pero hay excepciones que dan cierto asidero al argumento de Karp. La más notable es el caso de Figma: Anthropic había estado colaborando con la herramienta de diseño Figma y Canva en una herramienta "Claude for Design". Según The Information, Figma se retiró del lanzamiento tras descubrir que el producto de Anthropic competía más directamente con sus propias funciones de lo que se había revelado. El CEO de Figma, Dylan Field, supuestamente dijo en un evento privado que Anthropic "no fue consistentemente sincero" sobre el alcance de su herramienta de diseño.

Otras acusaciones provienen de inversores con intereses conocidos. El capitalista de riesgo Jason Calacanis, uno de los primeros patrocinadores de Palantir, ha afirmado que Anthropic usó datos de Cursor — un asistente de codificación con IA que usaba intensamente los modelos Claude — para desarrollar su producto rival Claude Code. Chamath Palihapitiya, otro partidario de Palantir, ha señalado las alianzas de Anthropic con empresas farmacéuticas seguidas del anuncio de su propio programa de desarrollo de fármacos. Sin embargo, Anthropic dice que esto se trata de construir mejores herramientas para la ciencia, no de competir directamente en el descubrimiento de fármacos.
Para la gran mayoría de las empresas Fortune 500 — piensa en Boeing o Archer-Daniels-Midland — el riesgo de que OpenAI o Anthropic roben su propiedad intelectual y construyan productos competidores es esencialmente cero.
Por qué Karp tiene razones para preocuparse
Si la mayoría de los argumentos de Karp no se sostienen, ¿por qué está tan agitado? Un financiero entrevistado por Fortune ofreció una teoría convincente: no se trata de desperdicio empresarial — sino de las próximas OPI.
Tanto OpenAI como Anthropic se espera que salgan a bolsa, y la demanda institucional será enorme. Para obtener efectivo y comprar acciones en esas ofertas tan anticipadas, muchos inversores podrían vender participaciones tecnológicas existentes — y Palantir es un candidato principal. Los ataques públicos de Karp a los laboratorios de frontera pueden ser un esfuerzo preventivo para defender las acciones de su empresa de ser liquidadas en favor de estos gigantes de la IA.
Incluso el CEO de Microsoft, Satya Nadella, ha hecho recientemente quejas similares sobre la "naturaleza rapaz" de los laboratorios de IA de frontera, lo que sugiere que la preocupación va más allá del interés propio de una sola empresa. Pero para Palantir, lo que está en juego es particularmente alto: su valoración depende de ser vista como la plataforma de IA esencial para empresas y gobiernos — una posición que podría erosionarse si OpenAI o Anthropic se vuelven más directamente competitivos.
Lo que esto significa para la industria
La perorata de Karp resalta una tensión creciente en la IA empresarial. Por un lado, las empresas están gastando fuertemente en tokens y servicios de IA sin marcos claros de ROI — un problema que deberá resolverse mediante una mejor medición y rediseño de flujos de trabajo. Por otro, los modelos de negocio tanto de los proveedores de IA como de sus clientes todavía están evolucionando, y la cuestión de quién captura el valor de las implementaciones de IA sigue sin resolverse.
Para los inversores, las próximas OPI de OpenAI y Anthropic representan tanto una oportunidad como una reconfiguración del panorama tecnológico. Esperen más disputas públicas entre actores establecidos y gigantes emergentes de la IA mientras el mercado define quién posee qué.
Para las empresas, la lección es clara: enfoquense en casos de uso de alto valor, aseguren sus datos mediante configuraciones adecuadas en la nube y aborden las alianzas con proveedores con cuidado — pero no dejen que el miedo al robo de propiedad intelectual paralice la adopción de la IA.
Preguntas frecuentes
¿Tiene razón Alex Karp en que las empresas desperdician dinero en tokens de IA? Parcialmente. Muchas empresas aún no están viendo un ROI sólido de la IA, pero eso a menudo se debe a una implementación deficiente más que a la tecnología en sí. Algunas compañías están generando valor real, especialmente en desarrollo de software y servicio al cliente.
¿Roban OpenAI y Anthropic la propiedad intelectual de los clientes? No hay evidencia de que ninguna de las dos empresas use datos o prompts de clientes empresariales para entrenar modelos a menos que los clientes opten explícitamente. La mayoría de las grandes empresas acceden a los modelos a través de servicios seguros en la nube que lo impiden.
¿Cuál es el modelo de negocio de Palantir y en qué es diferente? Palantir cobra un porcentaje del valor derivado de su plataforma de IA en lugar de un precio por token. Karp argumenta que esto es superior, pero los críticos señalan que el software de propósito general rara vez se valora así.
¿Por qué Karp apuntó específicamente a OpenAI y Anthropic? Más allá del posicionamiento competitivo, las próximas OPI de ambas compañías podrían llevar a los inversores institucionales a vender acciones de Palantir para obtener efectivo, amenazando directamente el precio de las acciones de Palantir.
¿Anthropic compitió realmente con Figma? Según el reportaje de The Information, Figma se retiró del lanzamiento de una herramienta de diseño conjunta tras descubrir que el producto de Anthropic era más directamente competitivo de lo revelado. Anthropic no ha detallado públicamente su estrategia de herramientas de diseño.
¿Qué deberían hacer las empresas para proteger sus datos al usar IA? Usar modelos a través de proveedores seguros en la nube como Azure, Bedrock o Vertex, que impiden el acceso del proveedor a prompts y resultados. Revisar cuidadosamente los acuerdos de uso de datos del proveedor y evitar las opciones de compartir datos de entrenamiento.
Conclusión
La perorata de Alex Karp en CNBC captó la atención pero no logró ofrecer una crítica coherente de la IA empresarial. Si bien las preocupaciones sobre el ROI son reales, la evidencia no respalda las afirmaciones de despilfarro generalizado o robo sistemático de propiedad intelectual. El verdadero temor de Karp puede tener menos que ver con las facturas de tokens de sus clientes y más con lo que las próximas OPI de OpenAI y Anthropic harán a la posición de mercado de Palantir. El mercado de la IA empresarial está madurando, y las voces más ruidosas suelen ser las que más tienen que perder.